La palabra crea, eleva y condena... es por sí misma una provocación, que no puede ser domesticada, sobre todo en medio de una madrugada.
lunes, 29 de agosto de 2011
miércoles, 17 de agosto de 2011
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La palabra crea, eleva y condena... es por sí misma una provocación, que no puede ser domesticada, sobre todo en medio de una madrugada.